Traducir es un arte

¡Cuánto daño nos ha hecho Google Translate! Y cuánto bien también, lo reconozco.

Sin duda los sistemas eficaces de traducción artificial nos han permitido acercarnos a textos en lenguas que no conocemos y comunicarnos con personas con las que no compartimos ningún código lingüístico. Aunque nos ha hecho mucho daño en la concepción del arte de traducir, ya que dependiendo del tipo de documento y del uso que le queramos dar no basta, al menos por el momento, con apretar un botón; se necesita a una persona cualificada para traducir un texto de manera profesional. Te lo explico más abajo 😉

¿Por qué yo?

Si hablamos de traducir textos del francés al español, en mi caso se trata de traducción directa ya que el español es mi lengua materna. No obstante aprendí a leer antes en francés que en español dado que a los 4 años mi madre me inscribió en el Liceo Francés. 

Mi relación con ese idioma como veis es similar a mi relación con los libros: nací para que forme parte de mi vida jajaja. 

Es cierto, amo la lengua gala e irremediablemente acabé estudiando filología francesa y viviendo 7 años en París. 

Puedo traducir todo tipo de textos incluidos textos con lenguaje figurado como puede encontrarse en la prosa o la poesía. 

Estoy familiarizada con los programas de traducción informatizada así como CMS, programas de transcripción y otro tipo de programas de gestión de corpus de traducción, en el caso de que se requiriese ese entorno de trabajo. 

Realizo también trabajos de relectura de traducciones realizadas al español como complemento de mi experiencia editorial.

El arte de traducir

Un traducción profesional requiere de un profesional, parece obvio y en las traducciones ocurre exactamente igual. 

Un traductor cuenta con una serie de herramientas lingüísticas de las lenguas con las que trabaja, además de una metodología adecuada de traducción para limitar la interpretación de los textos. 

Los traductores profesionales cuentan con un amplio espectro léxico y estructural necesario para trasladar de una lengua a otra el contenido. 

Otro rasgo fundamental es que el traductor o traductora profesional debe contar con amplios conocimientos de los idiomas con los que trabaja para ser capaz de entender los sentidos figurados y las referencias estrictamente culturales de los textos. 

Personalmente, debido a mi formación académica y mi experiencia profesional en Francia cuento con una especialidad en textos (incluidos ensayos) literarios, históricos, artísticos, lingüísticos, textos científicos, textos de psicología, bienestar y vida sana, deporte y viajes.

Traducir es transcribir

Una buena traducción adapta el mensaje a la cultura receptora sin alterarlo y añadiendo las explicaciones necesarias al documento final. 

¿Cómo empezamos?
Contacta conmigo

No olvides verificar tus datos de contacto para que podamos conocernos y abordar tus necesidades.