JOSÉ LUIS GIL SOTO

«Llevo mucho tiempo dándole vueltas a cómo contar la conquista de América, que es un episodio cada vez más controvertido, contarla despasionadamente, pero desde la pasión de los personajes. Es decir hay que meterse en la piel de los personajes y contar no cómo lo vivimos en el siglo XXI sino cómo lo vivieron ellos en el siglo XVI; desde sus valores, desde su forma de pensar, desde la forma de juzgarse a ellos mismos, no la que tenemos ahora nosotros.»

Fotografías autor: ©Editorial Planeta

El valor de una vida

Por Lorena Ordóñez

La vida es devenir, ya lo decía Heráclito en la antigua Grecia… Ir y venir, movimiento continuo, cambio constante, oponiéndose así a la permanencia de Parménides y de la armonía universal pitagórica.

Heráclito ve en el fuego la representación de la transformación y la capacidad tanto de dar vida a través de su calor como de dar muerte a través de su poder abrasivo. Vida y muerte, bien y mal todo en un mismo elemento como se da en el ser humano y en todo lo que este crea o inventa… Todo está en movimiento y es precisamente ese movimiento el que difumina las fronteras entre supuestas realidades absolutas e inamovibles. Podemos, como nos explica Heráclito, bañarnos en un río aunque no será dos veces el mismo río ya que se encuentra en continua circulación, en continua evolución.

Quizá por este hecho me cueste tanto admitir una concepción maniquea del mundo, de la historia o de la vida. Y es que me resulta incluso algo pueril pretender que una persona deba a lo largo de toda su vida ser la misma persona, pensar lo mismo, sentir lo mismo ante las mismas circunstancias, decir lo mismo como si no aprendiésemos y no nos transformásemos con la experiencia, con el aprendizaje, con ese grado que nos da la edad, el haber vivido. Digo una persona, pero es igualmente aplicable a un hecho histórico que encierra la verdad en el camino que une más que separa dos bandos enfrentados.

No entiendo a los maniqueos como no entiendo a los nihilistas, porque una cosa es dudar de todo, que a mi entender es el paso hacia el conocimiento, y otra muy distinta negarlo todo. Sin embargo, tan peligroso es negarlo todo como considerar que solo una parte de la historia es la verdadera por lo que toda versión de la parte opuesta es desechada. Esta última actitud responde más bien a la necesidad de encontrar un sesgo de confirmación -anacrónico en muchas ocasiones- que a una verdadera voluntad de saber.

Representación de Quispe Sisa

El ser humano tiene derecho a cambiar de opinión, tiene derecho a adaptarse a los cambios aunque eso suponga incluso cambiar de nombre. ¿Conocéis a Quispe Sisa? Fue una princesa inca hermana de Huáscar y Atahualpa y primera mujer de Francisco Pizarro. Fue testigo del inicio del fin del imperio de su pueblo, de la encarnizada lucha de poder entre sus hermanos herederos del último Gran Inca y del comienzo de otro orden mundial, podríamos decir, al que debió adaptarse. Cambió su nombre por el de Inés de Huayla, pero no se olvidó de Quispe Sisa; ni olvidó quién fue ni renunció a seguir con vida, a seguir cambiando, a seguir transmitiendo su conocimiento… Como el agua del río, Quispe Sisa no fue dos veces la misma persona…

Hoy hablamos en «Voces» con José Luis Gil Soto de la historia de un collar inca desaparecido de una iglesia de un pueblo de Cáceres. Un pueblo de esa España vacía y expoliada. Entrelazando armoniosamente varios hilos narrativos en dos épocas históricas diferentes, conocemos la conquista de Perú por Pizarro desde el punto de vista de los españoles, pero también desde la visión del mundo de los incas en una inmersión gráfica en su cultura. En paralelo transcurrirá la investigación dirigida por la teniente Rebeca de Parma para encontrar un collar que encierra una gran historia y que la llevará a conocer a un enigmático traficante de obras de arte.

Foto José Luis (I)

«Hoy en día esta gran mujer, Quispe Sisa, tiene su rostro -y es la única mujer indígena que lo tiene- en el Palacio de la Conquista de Trujillo porque ella fue la madre de una gran estirpe que todavía existe. Ella fue la madre de Francisca Pizarro, la hija de Francisco Pizarro.»

José Luis Gil Soto

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Lágrimas de oro

“Lágrimas de oro” es un libro sobre la gloria que algunos desean alcanzar por encima de todo y del valor del conocimiento que otros desean proteger por encima de todo. Una historia profundamente documentada que se aleja tanto de la leyenda negra como de la leyenda rosa de la controvertida conquista de América. 

Y entre un continente y otro, entre una cultura y otra, entre guerras, destrucción y renacimientos encontramos a mujeres puente como Quisque Sisa.

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Microrreseñas que inspiran

Microrreseña de
Lágrimas de oro

VOCES

Bienvenidos a VOCES, un nuevo programa de VItakora en el que nos daremos cita con especialistas en diferentes disciplinas, así como autores, artistas, comunicadores y en definitiva todas las personas que tengan una historia que contar, porque todas las voces importan.

En este espacio el objetivo es compartir nuestras experiencias y aprender los unos de los otros, aprender a mirar la vida con otras miradas, desarrollar la empatía y entendernos todos un poco mejor desde el respeto y la humildad.

Voces es un programa exclusivo de V.Iták-Ora que podéis encontrar también en plataformas como Youtube o Ivoox. Si tenéis una historia que contar ¡este es vuestro espacio! Podéis participar escribiendo a contacta(arroba)vitakora.club

¡Escucha o descárgate gratis el programa que te guste!

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